jueves, 17 de septiembre de 2009

Inmenso, esto es inmenso....y vacío, muy vacío.

Recorro largas distancias cada día...¿o cada año? La verdad es que el término tiempo aquí no se puede emplear.

Camino hacia delante...¿o estoy describiendo círculos? Tampoco hay nada que pueda tomar como referencia.

No sé dónde estoy, no sé adónde voy, y sin embargo hay tanta calma, todo es tan...tranquilo.....
Y aunque no hay nada que hacer aquí, puedo recordar...bueno...a trozos. A veces me vienen a la memoria recuerdos aleatorios y absurdos que no me sirven de nada, pero nada reciente, supongo. Lo último que llego a recordar es que de repente me enocntré aquí, en este vacío, en esta nada, y puedo recordar que antes de esto me sentía abrumada y confusa con mi vida...Esto ha sido como un regalo del cielo.

Ahora han pasado semanas, meses o incluso años, quién sabe. aquí, dónde los segundo enmudecen bajo el sonido del vacío es imposible medir el tiempo.

Pero espera. Algo ha cambiado. he visto una sombra. Corro tras ella. Espera.
¿Desde cuando mi nada tiene suelo de parqué? ¿¡Estoy corriendo sobre suelo de parqué?!
Bueno, ahora da igual, tengo que seguri a la sombra.

Me paro a coger aliento. Esto cada vez es más raro, nunca me había sentido cansada en mi nada.

La sombra se acaba de esconder tras una puerta. No hay paredes ni muros que me impidan rodearla, pero mi mano se desliza sobre el pomo abriendo esa puerta.
Un momento. ¿De qué conozco yo esta puerta?
pero esa pregunta voló sobre mi cabeza unos instantes, el tiempo suficiente para que se abriera la puerta.

Tras ella no hay nada. Y sin embargo algo ha cambiado ¿Qué es ese sonido?
Es una especie de rumor, casi un leve zumbido.

Me dirijo hacia él con una mezcla de curiosidad, ansias y furia por saber qué interrumpe mi paz.

Eso también es raro. Aquí me sentía obletiva, imparcial, coo si nada me afectara.
Ahora estoy más confusa y aumento mi velocidad.

El sonido es más claro ahora, y creo reconocer una voz. Esto es muy raro ¿Alguien comparte conmigo esta nada?¿Mi nada?
Pero la voz es cda vez más alta y me duelen los oídos. No sé qué hacer. No viene de allí, no. Y tampoco de allí. Es como si viniera de todos lados y de ninguna parte al mismo tiempo.
Y cuando pienso que no voy a soportarlo más me envuelve una luz cegadora.

No sé si han pasado horas. días o semanas, tal vez segundos, pero se empieza a hacer audible otro sonido.
Perecen...ruedas. Si, eso es. Son ruedas. Pero tienen une extraño sonido metálico.
Poco a poco empiezan a oírse otros sonidos...¡son voces!
Abro los ojos esperando fulminar con la mirada a aquellos que han interrumpido mi paz. Pero cuando los abro hay demasiada claridad y mis ojos tardan en acostumbrarse.

Creo darme cuenta, ahora que se empiezan a adaptar a la luz, que se mueve periódicamente delante de mí. Como si cada segundo apareciera una linterna en lo alto de mi mirada y descendiera hasta perderse de vista. Pero esto ocurre cada vez más rápido.

Intento gritar, decírles a todo aquellas personas que me devuelvan a mi nada, pero hace tanto que no hablo que no puedo articular palabra.

A medida que cobro consciencia una voz se hace audible para mí, bueno, destaca sobre el griterío de las demás. No logro entender lo que dice, pero su tono de angustia y su insistencia logran captar mi atención. Quisiera ayudarle, pero mis miembros no responden a las órdenes de mi cerebro.
Esa voz me suena, pero no sé de qué....es cómo si la conociera d siempre, pero hasta donde yo recuerdo siempre he estado en la nada.

¡Dios!¡Quiero volver allí! Quiero escapar de este lugar tan ensordecedor y caótico.
Por otro lado me preocupa esa voz...me es tan familiar....
De cuendo en cuando, logro entender alguna de sus palabras; ''todo pasó'' lo dice muy a menudo.

pero tampoco tengo mucho tiempo para meditarlo,porque de repente vuelvo a mi nada y me rodea la calma tan ansiada momentos antes.

Oigo ruidos, pero no como antes, ahora son suves y sólo está esa voz.
Tengo algo que me cubre los ojos, pero no me impide saber quién es el dueño de esa voz.
La misma voz que oí mientras recorría el largo pasillo que une urgencias con el quirófano.

Y es de él.

Tina