lunes, 21 de septiembre de 2009

BYE BYE FUCKING GHOST:)


He pensado muchas veces a lo largo de mi vida, que nada merecía la pena; no he tenido valor para hacer frente a todos los problemas que continuamente aparecían. Me he sentido derrotada ante algo o alguien, sin fuerzas para seguir adelante.
He visto a personas sufrir, aguardando el momento de llegar al fin del camino, a ese desenlace predestinado. He visto dolor y tiempo perdido; mi propio tiempo echado por la borda.
En repetidas ocasiones me he dicho a mí misma que era hora de cambiar,que estaba aquí, en este lugar, en este momento, por algo; tenía que aprovecharlo.
Frecuentemente intente convencerme de ello, pero la práctica fallaba.

Supongo que nunca es tarde para corregir errores.
Ahora escúchame. Quiero que llores, pero sólo si cada una de tus lágrimas derramadas esta impregnada de alegría y emoción. Quiero que tu esperanza se funda con la mía, que cumplamos nuestros sueños, que superemos nuestros miedos.
Quiero sentirme agradecida ante las pequeñas cosas que forman mi día a día; labrar una historia, mi historia.
Quiero no desperdiciar ni un sólo minuto más de este camino que recorro.
Y quiero que nadie, repito, NADIE, nos pare los pies; que nos dejen hacernos fuertes y volar lejos de aquí.

Quiero vivir. Y voy a hacerlo.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Inmenso, esto es inmenso....y vacío, muy vacío.

Recorro largas distancias cada día...¿o cada año? La verdad es que el término tiempo aquí no se puede emplear.

Camino hacia delante...¿o estoy describiendo círculos? Tampoco hay nada que pueda tomar como referencia.

No sé dónde estoy, no sé adónde voy, y sin embargo hay tanta calma, todo es tan...tranquilo.....
Y aunque no hay nada que hacer aquí, puedo recordar...bueno...a trozos. A veces me vienen a la memoria recuerdos aleatorios y absurdos que no me sirven de nada, pero nada reciente, supongo. Lo último que llego a recordar es que de repente me enocntré aquí, en este vacío, en esta nada, y puedo recordar que antes de esto me sentía abrumada y confusa con mi vida...Esto ha sido como un regalo del cielo.

Ahora han pasado semanas, meses o incluso años, quién sabe. aquí, dónde los segundo enmudecen bajo el sonido del vacío es imposible medir el tiempo.

Pero espera. Algo ha cambiado. he visto una sombra. Corro tras ella. Espera.
¿Desde cuando mi nada tiene suelo de parqué? ¿¡Estoy corriendo sobre suelo de parqué?!
Bueno, ahora da igual, tengo que seguri a la sombra.

Me paro a coger aliento. Esto cada vez es más raro, nunca me había sentido cansada en mi nada.

La sombra se acaba de esconder tras una puerta. No hay paredes ni muros que me impidan rodearla, pero mi mano se desliza sobre el pomo abriendo esa puerta.
Un momento. ¿De qué conozco yo esta puerta?
pero esa pregunta voló sobre mi cabeza unos instantes, el tiempo suficiente para que se abriera la puerta.

Tras ella no hay nada. Y sin embargo algo ha cambiado ¿Qué es ese sonido?
Es una especie de rumor, casi un leve zumbido.

Me dirijo hacia él con una mezcla de curiosidad, ansias y furia por saber qué interrumpe mi paz.

Eso también es raro. Aquí me sentía obletiva, imparcial, coo si nada me afectara.
Ahora estoy más confusa y aumento mi velocidad.

El sonido es más claro ahora, y creo reconocer una voz. Esto es muy raro ¿Alguien comparte conmigo esta nada?¿Mi nada?
Pero la voz es cda vez más alta y me duelen los oídos. No sé qué hacer. No viene de allí, no. Y tampoco de allí. Es como si viniera de todos lados y de ninguna parte al mismo tiempo.
Y cuando pienso que no voy a soportarlo más me envuelve una luz cegadora.

No sé si han pasado horas. días o semanas, tal vez segundos, pero se empieza a hacer audible otro sonido.
Perecen...ruedas. Si, eso es. Son ruedas. Pero tienen une extraño sonido metálico.
Poco a poco empiezan a oírse otros sonidos...¡son voces!
Abro los ojos esperando fulminar con la mirada a aquellos que han interrumpido mi paz. Pero cuando los abro hay demasiada claridad y mis ojos tardan en acostumbrarse.

Creo darme cuenta, ahora que se empiezan a adaptar a la luz, que se mueve periódicamente delante de mí. Como si cada segundo apareciera una linterna en lo alto de mi mirada y descendiera hasta perderse de vista. Pero esto ocurre cada vez más rápido.

Intento gritar, decírles a todo aquellas personas que me devuelvan a mi nada, pero hace tanto que no hablo que no puedo articular palabra.

A medida que cobro consciencia una voz se hace audible para mí, bueno, destaca sobre el griterío de las demás. No logro entender lo que dice, pero su tono de angustia y su insistencia logran captar mi atención. Quisiera ayudarle, pero mis miembros no responden a las órdenes de mi cerebro.
Esa voz me suena, pero no sé de qué....es cómo si la conociera d siempre, pero hasta donde yo recuerdo siempre he estado en la nada.

¡Dios!¡Quiero volver allí! Quiero escapar de este lugar tan ensordecedor y caótico.
Por otro lado me preocupa esa voz...me es tan familiar....
De cuendo en cuando, logro entender alguna de sus palabras; ''todo pasó'' lo dice muy a menudo.

pero tampoco tengo mucho tiempo para meditarlo,porque de repente vuelvo a mi nada y me rodea la calma tan ansiada momentos antes.

Oigo ruidos, pero no como antes, ahora son suves y sólo está esa voz.
Tengo algo que me cubre los ojos, pero no me impide saber quién es el dueño de esa voz.
La misma voz que oí mientras recorría el largo pasillo que une urgencias con el quirófano.

Y es de él.

Tina

lunes, 7 de septiembre de 2009

I don't wanna love you in no kind of way.


Creíste tenerme en tu poder, creíste que conmigo habías conseguido un eslabón más para la red de mentiras que forma tu vida. Y, efectivamente, lo lograste. Cuan estúpida me siento ahora al mirar atrás, dándome cuenta de que no hice nada por evitarlo.
No puedo retroceder en el tiempo, pero sí sé reconocer mis errores, y aprender de ellos. En este caso no me equivoqué pensando o actuando de una determinada manera. Mi mayor fallo fue quererte, mi error fuiste tú.

Te lamentas de haber sufrido, de cosas que has aguantado sin necesidad alguna. Continuamente te enfureces porque me he saltado las reglas de tu juego.
Yo, por mi parte, me reprocho el no haber dado tiempo al tiempo, o quizá el haberle brindado demasiado. ¿Dónde me equivoqué realmente? Quizá debí haberlo pensando mejor. "Quien no arriesga, no gana", pero yo aposté demasiado, lo aposté todo por ti. Perdí.

Y ahora, a cada momento que pasa, tras cada palabra tuya que leo, abro los ojos a la realidad y comprendo las cosas. Sólo hay algo que me reconforta, y no es saber si me quieres o no, ni el que hayas reconocido que la utilizas, como probablemente hiciste también conmigo. Lo que me mantiene firme, lo que me hace seguir adelante, es darme cuenta de que cada día te añoro un poco menos.
Qué gozo, joder, púdrete. No vuelvas a dirigirme ningún "te quiero" más, no me reproches lo mala que fui ni me recuerdes lo infeliz que eres sin tenerme contigo; no me hables de ella, ni me hables de ti, no me dediques ni uno solo de tus motes cariñosos.
Sólo te voy a pedir algo: desaparece. Olvídame y olvida lo que fuimos, no trates de hacerte un hueco en mi vida, simplemente márchate; déjame ser feliz, déjame seguir.

Se acabó, lo prometo, y esta vez si será para siempre. No volveré a dejar que mis días se marchiten a tu lado.


Lena.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Carpe Diem


Vive el momento. Disfruta del día a día, de esos pequeños instantes de eflicidad a los que se reduce nuestra existencia.

Pasa la mano sobre el césped cubierto de rocío mientras los primeros rayos de sol de la mañana calientan tus mejillas, aún ruborizadas del recuerdo de aquél beso prohibido.

Recuerda todos tus momentos vividos, y no te amarges por los que pudieron ser, porque al fin y al cabo, has tenido otros en su lugar.

No llores pensando en el pasado, que al fin y al cabo no se puede cambiar (pero sí aprender de él).

Llora en el último instante de tu existencia, cuando tomes el último aliento y te mires las manos impotentes.Llora porque te queda lágrimas que derramar por aquellos que no pudieron acariciar el rocío del césped, por auqellos que no tuvieron bastantes recuerdos y por auqellos que no pudieron disfrutar de cada día como si fuera el último porque para ellos, el último día les llegó muy pronto.

Carpe Diem.

Tina