miércoles, 2 de diciembre de 2009

Can you see me?


La pequeña Amie es una jovencita preciosa. De su blanco rostro, adornado por alguna que otra peca, parte una larga melena pelirroja centelleante; todo el mundo queda maravillado cuando Amie corre por las interminables avenidas de la ciudad y su pelo ondea al viento.
Amie tiene una de esas sonrisas tan poco frecuentes, de esas que cuando se dibujan en una cara dejan ésta llena de hoyuelos y pequeñas arrugas de felicidad. Su nariz diminuta y respingona, ligeramente torcida, aporta a su rostro un aire soñador y desenfadado.
Pero lo que realmente llama la atención en la cara de la pequeña Amie, lo que te hace mirarla sorprendido durante un par de segundos, son sus ojos. Flanqueadas por largas y oscuras pestañas, dos esferas verdes y encantadoras te observan, siempre atentas. Pero no es un verde cualquiera; no es tan oscuro como el de la hierba humedecida del parque, ni es un verde claro, como el de las manzanas del jardín de tía Patt. Es un verde...especial.

Sin embargo, por muy sorprendentes que resulten sus ojos, mucha gente ignora lo que realmente destaca de ella. A simple vista lo puedes pasar por alto, incluso quizás aunque compartas toda una vida con la pequeña Amie, no llegues a apreciar que lo más perfecto que tiene son sus manos.
Jamás sabría explicarlo. No son unas manos extremadamente grandes y tampoco pequeñas, son normales, ¡ahí esta el misterio! Es por ello que pueden pasar completamente desapercibidas.
Pero, si te paras a observarla atentamente mientras habla y gesticula, descubrirás el maravilloso movimiento, la preciosa forma que estás tienen.

En definitiva, la pequeña Amie es una de esas personas que destacan por todo y por nada, y que tanto atraen a la gente. Desde el momento en que la conocí, no he encontrado una sola persona que sienta antipatía por ella. A todo el mundo le gusta Amie.

Pero, ¿qué le gusta a la pequeña Amie? Pues verás, nada complicado, cosas simples y cotidianas. A Amie le encanta pasar las tardes en la cafetería de la esquina de su calle, observando a todos los clientes; le gusta ir por la calle rozando los muros con sus manos, ensuciando sus dedos; adora las representaciones teatrales que se hacen en las calles y ese juego cuyo nombre no recuerdo, sí, ese que tiene como objetivo formar palabras.

Pero por encima de todo esto, lo que más ama la pequeña Amie, lo que realmente la llena de felicidad, es la Casa de Verano.
La Casa de Verano está en la costa, en el Sur, lejos del bullicio de la gran ciudad. Es una construcción de paredes blancas y azules que acoge a toda la familia de Amie cada vez que llega la estación del sol; y cuando digo toda la familia, ¡es toda la familia!
Los primos, desde el más pequeño hasta el mayor, siempre vienen de visita durante al menos dos semanas. Y con los primos vienen los tíos, dispuestos a hablar de toda clase de asuntos. Y claro, no pueden faltar los abuelos, que siempre traen algún obsequio, un pequeño regalo para sus nietos.

A la pequeña Amie le encanta ver a toda la familia reunida, es por ello que ama la Casa de Verano. Sin embargo, tampoco le importa estar sola.
A pesar de que siempre hay algún amigo en el pueblo donde se encuentra la casa, la pequeña Amie suele pasar muchas tardes solitarias. En ellas gasta el tiempo bañándose en el mar, meciéndose con las olas y pescando algún pequeño animal marino que se ha acercado mucho a la costa. Después, la pequeña Amie suele secarse bajo el sol, a veces tumbada en la arena y a veces construyendo castillos con ésta. La pequeña Amie siempre quiso ser princesa.

Y justamente, en uno de estos veranos en la costa, cuando se encontraba edificando un nuevo castillo y en medio de sus ensoñaciones, alguien la interrumpió.
Nunca antes había visto a aquel muchacho, pero su aspecto desgarbado, sus profundos ojos marrones, su sonrisa amistosa y su despeinada melena castaña, le inspiraron mucha confianza de inmediato.
Aunque, curiosamente, lo que más captó la atención de la pequeña Amie fueron las manos del joven, las perfectas y bronceadas manos de Jerry.

Pasaron toda la tarde juntos, las horas se consumían, habían perdido la noción del tiempo. Y esa tarde inicial se convirtió en más tardes, que crecieron hasta ser días, semanas y meses. La pequeña Amie y Jerry llenaron su verano de risas, helados en la playa, excursiones nocturnas y castillos de arena en los cuales él era el príncipe y ella, la princesa.

Y el único problema, por así decirlo, fue que nadie, ni siquiera ella misma, se había percatado de que la pequeña Amie ya no era tan pequeña. Y al igual que ella había crecido, fue creciendo su relación con Jerry. Y bueno, como suele pasar, aquella amistad que había surgido por un simple capricho del destino se convirtió en algo más, algo grande, maravilloso e inexplicable.

Pero, tristemente, como se suele decir, lo bueno siempre tiene un final. ¡Y que me cuelguen si no es el verano una de las mejores cosas del mundo!
Y nadie sabe el motivo, pero la pequeña, o ya no tan pequeña Amie, nunca quiso volver a la Casa de Verano, no quiso regresar a la costa que había sido su paraíso particular. Curioso, ¿cierto? Perfectamente podría haber regresado un año después, su encuentro con Jerry hubiese sido grandioso.

Desgraciadamente no fue así, no volvió a saber nada más del que había sido su inseparable compañero de verano, nunca se molestó en encontrarlo. Quizá ya no era tiempo de castillos de arena, Amie había crecido demasiado, o quizá Jerry nunca fue el príncipe con el que antaño había soñado.





E.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Carta de un niño que nunca nació


Si, a tí niño iluso. Tú, que piensas que no podría pasarte a ti, ya ves. La de vueltas que da la vida.
No me ves.
No me notas.
No me sientes.
No me aprecias.
Ni siquiera lo sabías hasta ahora.
Sin embargo, estaba ahí.
Estaba contigo.
Cuando reías y cuando llorabas.
Cuando dormías y en tus sueños.
Pude haber formado parte de tí, de tu vida. De pequeños momentos que harían de ella algo hermoso.
Pero ella lo sabía. Lo sabía y no te lo dijo.
Ahora, es tarde.
Debió decírtelo, hubiera cambiado las cosas.
Quizás no te hubieras acercado a ella con ese olor penetrante a alcohol barato.
Quizás no te hubieras percatado de ese leve crecimiento en tu vientre.
Quizás no le habrías levantado la mano.
Quizás ahora no estaría tumbada en el suelo, muriendo lentamente de pena.
Al fin y al cabo, la ibas a dejar, ¿ no?
¿Qué más te daba dejarnos en paz?
De todas formas ya no estás aquí.
Puedo oir cómo se ralentiza el bombeo de su corazón. Puedo sentirlo.
Por eso, mi último pensamiento es para tí papá.
Es para tí, porque me diste la vida y me la arrebataste. Perdiendo con ella la de tu mujer.Esa mujer perfecta que te adoraba, a la que adorabas.
Me gustaría haberte conocido.
Quizás lo hubiera entendido.
Adiós, papá.
Tina

martes, 20 de octubre de 2009

¿Lista? ¡YA!

¿Sabes? Me lo prometí a mí misma, me dije "no voy a llorar, no". Tuve que huir de la situación, salir del lugar que hasta ahora había sido mi refugio, evadirme de la realidad; pero después de tanto esfuerzo, lo logré: ni una sóla lágrima.
Hasta ahora.

No sé exactamente que es lo que lleva a una persona al límite en determinado momento; ¿palabras? ¿acciones? ¿gestos?.
Puede que nada, o quizá que todo se junte.
En cualquier caso, en el punto medio de mi desesperación, encontré algo. Me levanté, sequé mis lágrimas, lavé mi cara.
¿Qué iba a conseguir así? ¿Estaba acaso causando algún bien a la gente de mi alrededor, o incluso a mí misma? No.
Como humana que soy, tengo debilidades, me derrumbo. Pero si me derrumbo, me levanto; si me levanto, sigo caminando. Un pie delante, luego otro, y así sucesivamente.
Y si no me incorporo, ¿qué logro? Todo el camino recorrido arruinado por un pequeño bache; las cosas logradas hasta entonces, hechas pedazos por el suelo de esta habitación.
¡Y todo por no tener la fuerza para continuar! ¡Todo por saber que habrá miles y millones de obstáculos más adelante que harán más complicada tu andadura!

Así que me levanto y voy tejiendo una nueva ruta. Una sonrisa en la cara, autenticidad, optimismo.
¿Qué algo me duele? Me curaré, puedo superarlo todo. No voy a detenerme, no voy a obsequiarte con un "no puedo más". Si lo necesito, lloraré, pero no me quedaré ahí.

Si algo me sale mal, ¿me esconderé del mundo? No. Seré yo misma, joder, ¡YO MISMA!
Puede que agrade, o por el contrario que resulte completamente insoportable, que mi actitud no guste. Pero esa soy yo, con mis virtudes y mis defectos.

Hasta ahorame contuve muchas veces; no dije todo lo que quería, no hice cosas que deseaba, no actúe cuando vi que algo no marchaba bien.
Pero se acabó. Si quiero hacer o decir algo, actuar de una manera, lo haré.
¿De qué me sirve guardarlo dentro de mí? Con eso sólo conseguiré quedarme donde estoy.
Pero si lo comparto, o bien avanzo o bien retrocedo; pero no me mantendré quieta. Puede que me arrepienta de mi decisión, que debiera haberlo pensado dos veces. Pero lo hecho, hecho está, y si está hecho, es por algo.

Y si veo que tú te derrumbas, que no tienes fuerza, que no ves un motivo que te impulse a seguir, tiraré de ti.

Sólo me queda una última cosa. He perseguido algo sin descanso; no sé si lo he logrado o lo lograré, no entiendo muy bien como van las cosas.
Pero, lo haya conseguido o no, voy a seguir firme. Voy a intentarlo hasta la saciedad, yo, sólo yo misma. Aquí, tal como soy, ni más ni menos; una vez más con mis virtudes y mis defectos. Luchando por lo que quiero.

Puede que no lo logre, que todos mis esfuerzos sean en vano, que todo esté perdido y que esto que hago es una estupidez. Pero es tu estupidez, para mí es una bonita causa por la que luchar. La mejor causa.

Y si no lo logro, pues ¿qué le voy a hacer? Al menos algo habré aprendido en mi camino, alguna cosa buena. Ergo, mi lucha habrá merecido la pena.

No podrás decir que no lo intenté.

martes, 13 de octubre de 2009

Cuando tienes la posibilidad de escoger entre dos caminos, ¿cómo sabes cuál es el correcto?
Ninguno de los dos pone : '' ¡Escoge este! Nadie va a salir perjudicado.''
Eliges teniendo en cuenta muchas cosas, aunque desde otro punto de vista quizás parezca lo menos indicado.
Y cuando empiezas a caminar procuras no mirar atrás para no recordar que una vez pudiste elegir....Y sin embargo miras.
Miras y te das cuenta de que ese cruce ha cambiado, y no hay manera de volver atrás, (porque siempre guardaste la esperanza de volver si sentías que en ese nuevo camino te iban mal las cosas)y sólo seguir avanzando es tu única opción.
Pero por orgullo, o porloquequieraquesea te pones la máscara y escondes el dolor que te causa ver que las cosas cambian, que ellas también tienen que escoger un camino para continuar sin tí.
Ahora que no puedes volver atrás, finges no haber visto nada y continúas hacia delante, hacia dondequiera que te lleve el camino....
Hasta que tengas que volver a elegir.

Tina.

lunes, 21 de septiembre de 2009

BYE BYE FUCKING GHOST:)


He pensado muchas veces a lo largo de mi vida, que nada merecía la pena; no he tenido valor para hacer frente a todos los problemas que continuamente aparecían. Me he sentido derrotada ante algo o alguien, sin fuerzas para seguir adelante.
He visto a personas sufrir, aguardando el momento de llegar al fin del camino, a ese desenlace predestinado. He visto dolor y tiempo perdido; mi propio tiempo echado por la borda.
En repetidas ocasiones me he dicho a mí misma que era hora de cambiar,que estaba aquí, en este lugar, en este momento, por algo; tenía que aprovecharlo.
Frecuentemente intente convencerme de ello, pero la práctica fallaba.

Supongo que nunca es tarde para corregir errores.
Ahora escúchame. Quiero que llores, pero sólo si cada una de tus lágrimas derramadas esta impregnada de alegría y emoción. Quiero que tu esperanza se funda con la mía, que cumplamos nuestros sueños, que superemos nuestros miedos.
Quiero sentirme agradecida ante las pequeñas cosas que forman mi día a día; labrar una historia, mi historia.
Quiero no desperdiciar ni un sólo minuto más de este camino que recorro.
Y quiero que nadie, repito, NADIE, nos pare los pies; que nos dejen hacernos fuertes y volar lejos de aquí.

Quiero vivir. Y voy a hacerlo.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Inmenso, esto es inmenso....y vacío, muy vacío.

Recorro largas distancias cada día...¿o cada año? La verdad es que el término tiempo aquí no se puede emplear.

Camino hacia delante...¿o estoy describiendo círculos? Tampoco hay nada que pueda tomar como referencia.

No sé dónde estoy, no sé adónde voy, y sin embargo hay tanta calma, todo es tan...tranquilo.....
Y aunque no hay nada que hacer aquí, puedo recordar...bueno...a trozos. A veces me vienen a la memoria recuerdos aleatorios y absurdos que no me sirven de nada, pero nada reciente, supongo. Lo último que llego a recordar es que de repente me enocntré aquí, en este vacío, en esta nada, y puedo recordar que antes de esto me sentía abrumada y confusa con mi vida...Esto ha sido como un regalo del cielo.

Ahora han pasado semanas, meses o incluso años, quién sabe. aquí, dónde los segundo enmudecen bajo el sonido del vacío es imposible medir el tiempo.

Pero espera. Algo ha cambiado. he visto una sombra. Corro tras ella. Espera.
¿Desde cuando mi nada tiene suelo de parqué? ¿¡Estoy corriendo sobre suelo de parqué?!
Bueno, ahora da igual, tengo que seguri a la sombra.

Me paro a coger aliento. Esto cada vez es más raro, nunca me había sentido cansada en mi nada.

La sombra se acaba de esconder tras una puerta. No hay paredes ni muros que me impidan rodearla, pero mi mano se desliza sobre el pomo abriendo esa puerta.
Un momento. ¿De qué conozco yo esta puerta?
pero esa pregunta voló sobre mi cabeza unos instantes, el tiempo suficiente para que se abriera la puerta.

Tras ella no hay nada. Y sin embargo algo ha cambiado ¿Qué es ese sonido?
Es una especie de rumor, casi un leve zumbido.

Me dirijo hacia él con una mezcla de curiosidad, ansias y furia por saber qué interrumpe mi paz.

Eso también es raro. Aquí me sentía obletiva, imparcial, coo si nada me afectara.
Ahora estoy más confusa y aumento mi velocidad.

El sonido es más claro ahora, y creo reconocer una voz. Esto es muy raro ¿Alguien comparte conmigo esta nada?¿Mi nada?
Pero la voz es cda vez más alta y me duelen los oídos. No sé qué hacer. No viene de allí, no. Y tampoco de allí. Es como si viniera de todos lados y de ninguna parte al mismo tiempo.
Y cuando pienso que no voy a soportarlo más me envuelve una luz cegadora.

No sé si han pasado horas. días o semanas, tal vez segundos, pero se empieza a hacer audible otro sonido.
Perecen...ruedas. Si, eso es. Son ruedas. Pero tienen une extraño sonido metálico.
Poco a poco empiezan a oírse otros sonidos...¡son voces!
Abro los ojos esperando fulminar con la mirada a aquellos que han interrumpido mi paz. Pero cuando los abro hay demasiada claridad y mis ojos tardan en acostumbrarse.

Creo darme cuenta, ahora que se empiezan a adaptar a la luz, que se mueve periódicamente delante de mí. Como si cada segundo apareciera una linterna en lo alto de mi mirada y descendiera hasta perderse de vista. Pero esto ocurre cada vez más rápido.

Intento gritar, decírles a todo aquellas personas que me devuelvan a mi nada, pero hace tanto que no hablo que no puedo articular palabra.

A medida que cobro consciencia una voz se hace audible para mí, bueno, destaca sobre el griterío de las demás. No logro entender lo que dice, pero su tono de angustia y su insistencia logran captar mi atención. Quisiera ayudarle, pero mis miembros no responden a las órdenes de mi cerebro.
Esa voz me suena, pero no sé de qué....es cómo si la conociera d siempre, pero hasta donde yo recuerdo siempre he estado en la nada.

¡Dios!¡Quiero volver allí! Quiero escapar de este lugar tan ensordecedor y caótico.
Por otro lado me preocupa esa voz...me es tan familiar....
De cuendo en cuando, logro entender alguna de sus palabras; ''todo pasó'' lo dice muy a menudo.

pero tampoco tengo mucho tiempo para meditarlo,porque de repente vuelvo a mi nada y me rodea la calma tan ansiada momentos antes.

Oigo ruidos, pero no como antes, ahora son suves y sólo está esa voz.
Tengo algo que me cubre los ojos, pero no me impide saber quién es el dueño de esa voz.
La misma voz que oí mientras recorría el largo pasillo que une urgencias con el quirófano.

Y es de él.

Tina

lunes, 7 de septiembre de 2009

I don't wanna love you in no kind of way.


Creíste tenerme en tu poder, creíste que conmigo habías conseguido un eslabón más para la red de mentiras que forma tu vida. Y, efectivamente, lo lograste. Cuan estúpida me siento ahora al mirar atrás, dándome cuenta de que no hice nada por evitarlo.
No puedo retroceder en el tiempo, pero sí sé reconocer mis errores, y aprender de ellos. En este caso no me equivoqué pensando o actuando de una determinada manera. Mi mayor fallo fue quererte, mi error fuiste tú.

Te lamentas de haber sufrido, de cosas que has aguantado sin necesidad alguna. Continuamente te enfureces porque me he saltado las reglas de tu juego.
Yo, por mi parte, me reprocho el no haber dado tiempo al tiempo, o quizá el haberle brindado demasiado. ¿Dónde me equivoqué realmente? Quizá debí haberlo pensando mejor. "Quien no arriesga, no gana", pero yo aposté demasiado, lo aposté todo por ti. Perdí.

Y ahora, a cada momento que pasa, tras cada palabra tuya que leo, abro los ojos a la realidad y comprendo las cosas. Sólo hay algo que me reconforta, y no es saber si me quieres o no, ni el que hayas reconocido que la utilizas, como probablemente hiciste también conmigo. Lo que me mantiene firme, lo que me hace seguir adelante, es darme cuenta de que cada día te añoro un poco menos.
Qué gozo, joder, púdrete. No vuelvas a dirigirme ningún "te quiero" más, no me reproches lo mala que fui ni me recuerdes lo infeliz que eres sin tenerme contigo; no me hables de ella, ni me hables de ti, no me dediques ni uno solo de tus motes cariñosos.
Sólo te voy a pedir algo: desaparece. Olvídame y olvida lo que fuimos, no trates de hacerte un hueco en mi vida, simplemente márchate; déjame ser feliz, déjame seguir.

Se acabó, lo prometo, y esta vez si será para siempre. No volveré a dejar que mis días se marchiten a tu lado.


Lena.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Carpe Diem


Vive el momento. Disfruta del día a día, de esos pequeños instantes de eflicidad a los que se reduce nuestra existencia.

Pasa la mano sobre el césped cubierto de rocío mientras los primeros rayos de sol de la mañana calientan tus mejillas, aún ruborizadas del recuerdo de aquél beso prohibido.

Recuerda todos tus momentos vividos, y no te amarges por los que pudieron ser, porque al fin y al cabo, has tenido otros en su lugar.

No llores pensando en el pasado, que al fin y al cabo no se puede cambiar (pero sí aprender de él).

Llora en el último instante de tu existencia, cuando tomes el último aliento y te mires las manos impotentes.Llora porque te queda lágrimas que derramar por aquellos que no pudieron acariciar el rocío del césped, por auqellos que no tuvieron bastantes recuerdos y por auqellos que no pudieron disfrutar de cada día como si fuera el último porque para ellos, el último día les llegó muy pronto.

Carpe Diem.

Tina

lunes, 24 de agosto de 2009

24 Agosto.


Did I mean nothing at all? Was I just another ghost that's been in your bed?

El verano se acaba. Es decepcionante que estos casi tres meses de descanso que tenemos, transcurran tan rápidamente.
El tiempo vuela en un remolino de risas, sol, playa, fiestas y anécdotas, y en poco más de una quincena, volveremos a enfrentarnos a pizarras y mesas.

Ciertamente, es curioso como pasa la vida; el futuro está ahí, justo delante de nosotros, y esa cercanía asusta.
Considero que mi presencia, tu presencia, nuestra presencia aquí, es sólo un juego, un entretenimiento de los recreativos. Estamos de paso, y en cuanto el crédito acabe, finalizará todo.

Supongo que hay que aprovechar la partida, pues en este juego hay solo una oportunidad. Tú decides como quieres que sea tu trayectoria.
Creo que puedes elegir vivir de muchas maneras, infinitas posibilidades; pero en todas y cada una de ellas, aprenderás algo.

Puedes ser la persona más miserable del mundo, o quizá la más feliz; puede que seas pobre y ni siquiera cuentes con una cama en la que dormir, o por el contrario, quizá hayas amasado una gran fortuna, y cuentes con camas por tus diferentes residencias de todo el mundo. Quizá has decidido malgastar tu existencia mintiendo, robando, o quizá eres la persona más honrada sobre la faz de la tierra.

De cualquier manera, de todo vas a obtener algo.
Puede incluso que tengas la oportunidad al alcance de la mano, casi tocándola, pero no quieres verla. Quizás estás ahora mismo sentada escribiendo en el teclado de tu ordenador, enfrentándote a la realidad de la vida e intentando comprender el porque ha ocurrido esto.

No importa donde te encuentres, no importa lo que haces o dejes de hacer. No importa quien seas. Tienes una vida, un tiempo que corre; el contador ya no está a cero, y cada vez va más deprisa.

Aprovecha los kilómetros que te quedan por recorrer.

domingo, 23 de agosto de 2009

Adios


Hola!
Como mi compañera ya se presentó, ahora es mi turno de describirme.
Me llamo Cristina y tengo 16 años, tengo que añadir, que ya que Elena dijo que (ella) era la negatividad (y dando a entender que yo soy la alegría de la huerta) yo no soy especialmente....como lo diría...soñadora.
Tampoco es tan rotundo, a quien no le gusta soñar?, pero me refiero a que soy la más realista....y hemos tenido años para saberlo....concretamente 15 años!

Ademas, es curioso, porque en realidad, no nos parecemos en muchos cosas.
tenemos cosas en común ,claro, pero somos un poco contrarias (ciencias/letras,
pesimismo/optimismo, ensoñación/realismo,) y sin embargo, siempre hemos sido amigas....no han importado detalles superfluos como la ropa, el estilo de música o nuestra serie de televisión favorita.

Creo que nuestra amistad ha ido mas allá de eso, y aunque a veces tenemos nuestras diferencias (y discusiones, que las dos tenemos nuestro carácter) seguimos siendo una parte de la otra, y espero que durante mucho tiempo, aunque sólo nos veamos....dos meses al año?

Bueno...y después de esta charla sobre lo bonito de la amistad y todas esas cosas de mundos de arcoiris donde hay unicornios alados rosas que vuelan sobre campos cubiertos de rosas rojas....(creo que he empezado a flipar!)




7 meses.


Hola, me toca a mí, la segunda creadora de este blog, Elena. Supongo que debería poner algo para intentar describirme, y pueso que son las 2:07 am, haré lo posible.
Bien, soy una chica de 15 años, algo extraña y rozando la demencia que cree que no ha encontrado su sitio en el mundo.

Esa soy yo.

Supongo que de las dos personas que formamos este blog, yo soy la parte dramática, el polo negativo; claro que también tengo mis momentos de euforia.

Y bien ¿con qué empezamos?
Hoy es día 23 de Agosto: 7 meses, 30 semanas, 213 días, 5113 horas, 306810 minutos, 18468600 segundos. Míralo como quieras, moldéalo a tu manera, pero hace ese espacio de tiempo empezó todo.

Calcula los momentos vividos, multiplica los lugares, divide las sonrisas... Maneja lo que quieras, utiliza cualquier medio para averiguarlo; mas no lo conseguirás, nunca sabrás el número de lágrimas derramadas.

¿Cómo me siento? Buena pregunta, incluso yo misma no encuentro la respuesta; no sé siquiera si podré ordenar las palabras de manera que signifiquen algo.
En primer lugar me siento utilizada. Mi compañera de viaje durante este medio año, ha sido la sensación de culpabilidad; nunca te hice caso cuando tú decías tener la solución a todos nuestros problemas.

¿Y dónde estuvieron esas soluciones? ¿Dónde han quedado ahora? Tu meta era ganar tu juego. Lo lograste.

En segundo lugar, defraudada. Aún un mes después no logro hacerme a la idea de que compartí mi vida con un actor. No sé bien cual fue tu táctica, no sé si nos engañaste desde un principio o si el paso del tiempo te metamorfoseó. En cualquier caso, lo que hubo en el comienzo no presenta parecido con el final. Qué decepción.

Y por último, ¿cómo llamar al cóctel de rabia, dolor e impotencia?
Concebir la idea de que no vas a volver, aceptar que ya no estoy y tu no estás, no poder despertar de esta pesadilla.


¿Realmente estoy sintiendo? ¿Percibo algún estímulo?

Perdón por este sinsentido que acabo de escribir, no encontraba palabras mejores para expresarme.


Lena.





Hola!

Hola a todos!
Soy Tina, una de las creadoras del blog ''When sugar tastes like salt''.
La idea del blog, realmente no sé cómo surgió, pero hemos decidido hacerlo diariamente, y cadaa una hará una entrada....cuando surja algo interesante que contaros.Si no surge nada interesante, ya veremos lo que haremos xD probablemente hablaros sobre cosas sin sentido, cosa que nos pasa a menudo.
Si no os gusta, no hay porblema, no obligamos a nadie a leernos, por favor pedimos, que no hagan comentarios maleducados hacia nadie, y menos hacia ninguna de nosotars....
Y siento ser tan amenazante, pero las cosas como son!
Nos vemos!